miércoles, 20 de septiembre de 2017

POR TODA LA ESCUADRAPOR TODA LA ESCUADRA Mientras que hablamos de soterramiento sí, o soterramiento no, hemos olvidado un hecho tremendo: que el AVE viene por Alicante Jerónimo Tristante JERÓNIMO TRISTANTE Escritor Sábado, 16 septiembre 2017.

 Pues eso, que nos están metiendo un gol por toda la escuadra. ¿Quiénes? Pues, por este orden: el Gobierno, Adif y el Gobierno regional. El que más, el último. Que quede claro que apoyo -como cualquier ciudadano bien nacido- las reivindicaciones de la Plataforma Soterramiento Ya y de todos sus vecinos que, en una lucha admirable, intentan conseguir que un muro no les deje aislados. Están ofreciendo un ejemplo magnífico de la defensa de los derechos más básicos de un ciudadano y su acampada, concentraciones y manifestaciones son, hoy por hoy, un éxito gracias a su esfuerzo y al apoyo incondicional de muchos y muchos vecinos de Murcia. La forma en que el Gobierno regional les ignora no solo es una gran falta de respeto, sino un error garrafal por parte de nuestro Ejecutivo. Es obvio que piensan en clave electoral y creen que la inauguración del AVE les proporcionará muchos votos. Se equivocan. Esto puede ser el 'Prestige' de FER y no se da cuenta. Por llegar al colmo de la falta absoluta de sensibilidad para con estos convecinos, fuentes solventes del Gobierno regional han llegado a afirmar en declaraciones públicas que la culpable de esta situación es «la manipulación informativa». Como siempre, matan al mensajero. Es obvio que el PP regional ha optado por dar por perdidos los votos de los vecinos afectados porque, para qué engañarnos, hablamos de un barrio obrero que quizá no sea un vivero de sufragios para ellos.  Llegados a este punto habría que hacerse una pregunta: si el AVE pasara por el Murcia Club de Tenis, Alfonso X o la Dehesa de Campoamor, ¿estaríamos hablando de esto o se habría soterrado ya? Por otra parte, los vecinos afectados no son unos 'pocholos' del centro, pero no son tontos. Y saben que les están vendiendo humo. ¿Por qué? Porque la estación de Murcia el Carmen fue inaugurada hace 140 años por Isabel II como ¡estación provisional! Y ahí sigue. En suma, un despropósito. Pero aún así, el Gobierno regional no es tonto, y nos está metiendo un golazo por la escuadra. Mientras que hablamos de soterramiento sí, o soterramiento no, hemos olvidado un hecho tremendo: que el AVE viene por Alicante. Y digo yo, ¿cómo es que no protestamos por esto? Es una barbaridad en sí misma. Veamos: de Murcia a Albacete hay 151 km. Desde Murcia a Albacete, dando un rodeo y pasando por Alicante hay 249. ¿Por qué voy a hacer todos esos kilómetros extra para ir a Madrid? ¿Sigue nuestro Gobierno regional sin saber que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta? ¿Creen ustedes que si habláramos de una localidad catalana les enviarían un AVE dando un rodeo de 100 km por Castellón? Les digo la respuesta: ni se atreverían. Con los murcianos, sí. Ya sé lo que nos van a decir: que es caro. ¿Y? La autovía de Madrid, viene desde Albacete y también sería más barata si pasara por Alicante, ¿no?
Esto es una locura. Y nos la han vendido tan ricamente. A lo mejor, si no nos hubiéramos gastado cientos de millones en un aeropuerto fantasma, sí habría dinero para que el tren viniera por Albacete. Una vez hablé con un tipo que sabía de esto y me dijo que no necesitábamos Alta Velocidad sino Velocidad Alta. Trenes que vendemos incluso a Japón. Una conexión ferroviaria ágil con Madrid es imprescindible, pero no dando rodeos de 100 km. Recuerdo que hace así como 8 años estaba yo en la Feria del Libro de Madrid y acudí desde allí a dar una charla a Zaragoza, ir y venir en una tarde-noche. Llegué a Atocha y no encontraba el AVE a Zaragoza. Pregunté, y se llamaba 'AVE a Huesca'. Sí, amigos, ¡Huesca tiene AVE! Y nosotros no. Es más pequeña que Lorca, que no lo tiene. Ni Murcia. Ni Cartagena.
No voy a hablar hoy del perjuicio a Cartagena por el tramo Cartagena-Chinchilla ni del daño que se genera a la Ciudad Departamental por haberla excluido del Corredor Mediterráneo. Un puerto sensacional, que ante la deriva independentista y la fuga de empresas de Barcelona podría haber subido muchísimo. Nos perjudican a todos, amigos. Y lo hacen por su interés particular. No se puede gobernar contra la gente, sino para la gente, y deberían rectificar o este asunto les pasará factura. Están a tiempo. Yo, mientras tanto, sólo tengo que pedir que cambiemos nuestro eslogan. Propongo: 'Soterramiento ya y el AVE desde Albacete'.

"La dictadura de Venezuela" (sic), lo que nunca veras en los telediarios de las "democracias".


“El referéndum debe plantearse en términos de clase”

Entrevista a Carlos Prieto, editor de la edición española de la revista ‘New Left Review’ y activista social
“El referéndum debe plantearse en términos de clase”
R. La Torre.  La Marea

Militante de los movimientos sociales europeos y editor de la edición española de la revista New Left Review, entre muchas otras cosas, Carlos Prieto del Campo aborda sin complejos la cuestión del referéndum catalán. “Celebrar una consulta de este tipo es de un calado mucho más amplio que una simple discusión política entre élites enfrentadas entre sí por controlar sus respectivos aparatos estatales”, argumenta.
¿Apoya el referéndum planteado en Cataluña para el próximo 1-O?
Si hubiera un referéndum debería ser totalmente distinto al planteado para el 1-0, que en mi opinión no resiste un análisis jurídico ni político ni de mínimas garantías técnicas para que se celebre con coherencia. Si no hay consenso mínimo para celebrar algo tan importante como un referéndum, la consulta del 1-0 caerá por su propio peso como un castillo de naipes. Si eso ocurre, el Govern convoca elecciones y revalida una mayoría a favor de reconsiderar la situación de Cataluña en el Estado español, la única salida coherente sería celebrar un referéndum pactado con todas las garantías. Y en ese caso creo que la opción más razonable sería que esa consulta fuera vinculante para ambas partes, cuyo resultado, fuera cual fuera, cerrara el debate durante un tiempo razonable para dar estabilidad social, política, económica y hasta cultural al conjunto del Estado.
Entiendo, entonces, que sí es partidario de un referéndum pactado y consensuado entre los distintos actores políticos. ¿Es así?
Sí, como indicaba. Sería de desear que esa hipotética consulta se planteara no solo en términos de soberanía girando únicamente en torno a la secesión o no de Cataluña, sino que se abordara como un debate político del modelo de organización estatal en un horizonte de poder constituyente a gran escala en el conjunto del Estado. Si en el hipotético referéndum no se dejara margen para jugar con la plasticidad de la organización de la forma del Estado español, se quedarían muchas cosas en el tintero y produciría un escenario de difícil gestión pobre en cuanto a la potencia del mismo para desbaratar los planes de las élites dominantes españolas y catalanas.
El Gobierno argumenta que, hoy por hoy, un referéndum de esas características es imposible llevarlo a cabo porque la unidad de España es indivisible y, además, no se ajusta a la Constitución. ¿Qué opina?
Que el referéndum no se ajusta a la Constitución y que carece de consistencia jurídica lo ha reconocido hasta el Letrado Mayor del Parlament. Pero debe quedar claro que un referéndum no debería ser entendido solo como una cuestión de soberanías. De lo que se trata en realidad es de cómo se integran políticamente unidades socioeconómicas de clase, que por definición va a ser transnacional, en el sentido de que hoy si Cataluña quiere estar dentro de la UE va a estar sometida a una restricción de la soberanía igual que experimentan Francia, Italia, Rumanía, España o Alemania, si nos retrotraemos a todo el proceso desde Maastricht hasta nuestros días. Desde una concepción orgánica del nacionalismo, se puede argumentar que el procés es la cristalización de ese proceso plurisecular que arrancó en 1711. Eso no resiste el más mínimo análisis histórico ni el más mínimo análisis en términos de lucha de clases y de antagonismo secular contra las clases dominantes catalanas y españolas, y en la actualidad de enfrentamiento contra las relaciones de poder impuestas por la gestión neoliberal, no de la economía española o catalana, sino del conjunto de la UE, que es el escenario de acción política natural de los movimientos antisistémicos.
Hay que tener mucho cuidado en plantear el referéndum no como un choque de soberanías ni de esencias nacionales sino como una discusión estratégica sobre cómo se inserta la economía o la formación social catalana o española en este entorno que está ya muy transnacionalizado, que en buena parte ya es muy postnacional o multinacional avant la lettre y que realmente está operando con criterios de restricción fortísima de la soberanía, como se ha visto durante la crisis. Hay que leer el proceso no cómo algo estrictamente construido en torno al concepto de soberanía, sino en torno a la batería de conceptos políticos antagonistas modernos: en términos de clase, de producción de un nuevo bloque social, de un nuevo bloque histórico.
Pese a lo enconado de las posturas, ¿cree que puede haber algún resquicio para el entendimiento?
Tendría que producirse un cambio importante en la política española y catalana. Si la constelación de fuerzas en Cataluña fueran solo PDeCAT-ERC-CUP, habría pocas posibilidades de que la cosa se desbloqueara, estando el PP en el Gobierno nacional. Si realmente Catalunya en Comú-Podemos introducen otro tipo de variables y de debate que no se plantee solo en términos de soberanía cerrada, sí podría crearse el espacio para que ese referéndum se insertara en ese proyecto de poder constituyente que redefiniera la naturaleza del Estado; una fórmula en la cual fuera mucho más simple crear alternativas políticas para romper con el modelo de gestión neoliberal y, por lo tanto, modificar las posibilidades de transformación de la forma Estado española y el cálculo de las élites políticas catalanas conservadoras, que lideran el proceso actual.
¿Por qué esa falta de voluntad del PP de no hacer nada?
La falta de movilidad y respuesta por parte de unos y la falta de inteligencia política por parte de otros ha llevado a esta situación de bloqueo. El PP no se mueve porque piensa que en las condiciones actuales cualquier tipo de disgregación del Estado español es una merma absoluta de la potencia del Estado, y no quiere bajo ningún concepto que eso se plantee como escenario. Por otra parte, una secesión unilateral tendría tal repercusión socioeconómica que el PP se muestra muy cauto, al igual que el PSOE y Podemos y Catalunya en Comú. La inmovilidad del PP responde a una estrategia que ellos no saben gestionar en términos originales porque tienen una concepción soberanista y decimonónica del Estado y el PP y el Govern son los garantes del statu quo neoliberal de la UE.
Un inmovilismo que ha convenido a las dos partes…
Exacto, porque ambas élites quieren controlar el aparato del Estado respectivo como horizonte máximo de acción política. Ambos bloques usan un concepto fuerte de soberanía en el momento mismo en que su crisis de representatividad es más alta y sus procesos de depredación del sistema público más escandalosos. Además, ambas partes han demostrado una absoluta incapacidad de plantear un proceso político en clave realmente constituyente con un contenido muy fuerte de clase, una política que quiera hacer tábula rasa con las antiguallas que son los Estados-nación tal como están concebidos actualmente, con la tremenda presión que la gobernanza neoliberal de la UE y los mercados financieros imponen. Eso a ambos bloques ni se les pasa por la cabeza, mientras que Podemos-Catalunya en Comú empieza a girar un poco en esa línea.
La complejidad de lo que supone romper, crear, constituir una nueva forma política es algo que tiene mucha mayor plasticidad en términos de clase, de proceso constituyente antagonista, antisistémico, revolucionario, que una vagatela de enfrentamientos entre soberanías podridas desde hace varias décadas, y que desde la crisis han manifestado su miseria de manera absoluta: desde expulsar a inmigrantes hasta retirarles la tarjeta sanitaria, provocar desahucios… Ante lo cual ni el gobierno catalán ni el español han movido un dedo.
¿Se imagina una España sin Cataluña?
Mi reivindicación del nacionalismo español es igual a cero. Políticamente sí es posible una España sin Cataluña y una Cataluña sin España, aunque a mí me parece que eso es poco interesante. Lo que me interesa es analizar el problema desde un punto de vista estricto de clase: analizar los equilibrios sociales, políticos y culturales que pueden dar lugar a producción de bloques históricos que hagan posible romper la actual gobernanza neoliberal y el actual modelo de durísima segmentación que el capitalismo está imponiendo global y regionalmente. A mí me da igual una España rota que una España reconvertida, pero sí quiero que las fuerzas de trabajo, los grupos subalternos, las grandes mayorías puedan dar un salto político que les beneficie en términos de igualdad y justicia radicales y de democratización integral de la vida social. Si eso no se consigue, realmente no sé si merece la pena el esfuerzo. La perversión del debate es que el único horizonte de constitución política es el nacional y el soberanista.
Fuente: http://www.lamarea.com/2017/09/14/99764/

El plan de Rusia y China para Corea del Norte: estabilidad y conectividad.

Moscú busca extender la conectividad de Eurasia hacia el este pero debe convencer a Corea del Norte de que participe
El plan de Rusia y China para Corea del Norte: estabilidad y conectividad
Pepe Escobar.  Asia Times


Traducido para Rebelión por Paco Muñoz de Bustillo
La votación unánime del Consejo de Seguridad de la ONU que impuso un nuevo conjunto de sanciones a la República Popular Democrática de Corea (RPDC) enmascara de algún modo el papel esencial desempeñado por la asociación estratégica ruso-china, la “R” y la “C” del grupo de países emergentes “BRICS”.
Las nuevas sanciones son muy duras. Incluyen una reducción del 30% de las exportaciones de petróleo crudo y refinado a Corea del Norte; una prohibición de las exportaciones de gas natural; una prohibición total a la importación de textiles norcoreanos (que han aportado al país un promedio de 760 millones de dólares anuales los últimos tres años), y una prohibición mundial de conceder nuevos permisos de trabajo a ciudadanos norcoreanos (existen unos 90.000 trabajando actualmente en todo el mundo).
A pesar de su dureza, estas sanciones quedan muy lejos de las que proponía la Administración del presidente Trump, según un borrador de la resolución del Consejo de Seguridad filtrado la pasada semana. Entre estas estaba la congelación de los activos bancarios y la prohibición de viajar al extranjero a Kim Joung-un y otras autoridades de la RPDC además de otras sanciones al estilo de las impuestas a Irak por las supuestas armas de destrucción masiva. También autorizaba a los estados miembros de la ONU a interceptar e inspeccionar los navíos norcoreanos en aguas internacionales (lo que equivale a una declaración de guerra); y por último, y no por ello menos importante, un embargo total de petróleo.
Rusia y China dejaron claro que vetarían una resolución en esos términos. El ministro de Asuntos Exteriores Sergey Lavrov dijo al secretario de Estado estadounidense Rex Tillerson que Moscú solo aceptaría un lenguaje basado en “instrumentos políticos y diplomáticos para buscar formas pacíficas de resolución”. Acerca del embargo petrolero, el presidente Vladimir Putin declaró que “interrumpir el abastecimiento de petróleo a Corea del Norte puede ser perjudicial para los pacientes de los hospitales y para otros ciudadanos comunes”.
Las prioridades de China y Rusia son claras: “estabilidad” en Pyongyang; mantenimiento del régimen; evitar alteraciones drásticas en el tablero geopolítico; evitar una crisis masiva de refugiados.
Ello no descarta que Pekín aplique presiones sobre Pyongyang. Las sucursales del Banco de China, el Banco de Construcción de China y el Banco Agrícola Chino en la ciudad fronteriza de Yanji (en el nordeste) han prohibido la apertura de nuevas cuentas a los ciudadanos de la RPDC. Las cuentas corrientes existentes no han sido inmovilizadas todavía, pero se han suspendido los depósitos y los giros.
De todas formas, para ir al fondo del asunto debemos examinar lo que ocurrió la semana pasada en el Foro Económico Oriental de Vladivostok, apenas a 300 km del lugar de pruebas de misiles norcoreanos de Punggye.
El ferrocarril transcoreano
En agudo contraste con la retórica belicosa de la Administración Trump y de Washington en general, lo que Rusia y China proponen esencialmente son conversaciones 5+1 (Corea del Norte, China, Rusia, Japón y Corea del Sur, más estados Unidos) en territorio neutral, según han confirmado diplomáticos rusos. En Vladivostok, Putin hizo todo lo posible por rebajar la histeria militar y advirtió de que ir más allá de las sanciones sería “una invitación para la tumba”. En lugar de eso, él propuso tratos comerciales.
Aunque pasara casi desapercibido por la prensa occidental, lo que ocurrió en Vladivostok fue revolucionario. Moscú y Seúl acordaron una plataforma comercial trilateral, incluyendo a Pyongyang, para invertir a largo plazo en la conectividad entre toda la península de Corea y el extremo oriente ruso.
El primer ministro surcoreano Moon Jae-in propuso a Moscú levantar hasta “nueve puentes” de cooperación: “Esos nueve puentes son los del gas, el ferrocarril, la ruta del Mar del Norte, la construcción naval, la creación de grupos de trabajo, la agricultura y otros tipos de cooperación”. Lo verdaderamente significativo es que Moon añadió que la cooperación trilateral tenía como meta la realización de proyectos conjuntos en el extremo oriente ruso. El ministro reconoce que “el desarrollo de esa zona promoverá la prosperidad de nuestros dos países y contribuirá a cambiar Corea del Norte y a crear las bases para poner en marcha los acuerdos trilaterales”.
Incorporándose al entente, los ministros de Exteriores de Japón, Taro Kono y de Corea del Sur, Kang Kyung-wha resaltaron la “cooperación estratégica” con Rusia y China.
La geoeconomía complementa a la geopolítica. Moscú también se ha aproximado a Tokio con la idea de construir un puente entre ambas naciones. Eso serviría para unir físicamente Japón a Eurasia y al inmenso carrusel de comercio e inversiones que ofrecen las nuevas “rutas de la seda” (la llamada iniciativa “Belt and Road”) y la Unión Económica Eurasiática (UEE). También complementaría el plan de unir el Ferrocarril Transcoreano con el Transiberiano.
Seúl quiere una red ferroviaria que le conecte físicamente con el inmenso territorio eurasiático, algo que, desde un punto de vista empresarial, resulta absolutamente lógico para la quinta mayor economía exportadora del mundo. Obstaculizada por la incomunicación de Corea del Norte, Corea del Sur se encuentra realmente aislada de Eurasia por tierra. La solución es el Ferrocarril Transcoreano.
Moscú está muy a favor del proyecto y Putin ha señalado que “podríamos transportar el gas ruso hasta Corea e integrar las líneas eléctricas y los sistemas ferroviarios de Rusia, la República de Corea y Corea del Norte. La puesta en marcha de estas iniciativas sería no solo económicamente beneficiosa, sino que además contribuiría a crear confianza y estabilidad en la península de Corea”.
La estrategia de Moscú, como la de Pekín, es la conectividad: la única forma de integrar a Pyongyang es incluirla en proyectos de cooperación económica mediante la conexión transcoreana-transiberiana, gaseoductos y el desarrollo de los puertos norcoreanos.
La delegación de la RPDC en Vladivostok parecía estar de acuerdo. Pero todavía no. Según el ministro de Asuntos Económicos Exteriores Kim Yong-Jae, “no nos oponemos a la cooperación trilateral (con Rusia y Corea del Sur), pero en estos momentos no nos encontramos en una situación adecuada para implementarla”.
Eso quiere decir que para la RPDC, la prioridad es la mesa de negociaciones 5+1.
Aún así, el punto fundamental es que tanto Seúl como Pyongyang asistieron a Vladivostok y hablaron con Moscú. Seguramente, el asunto crucial –el armisticio que aun no ha concluido con la Guerra de Corea– debe ser abordado por Putin y los coreanos, sin Estados Unidos.
Mientras el juego de las sanciones sufre sus altibajos, la estrategia general de Rusia y China es obvia: impulsar la conectividad de Eurasia. La cuestión es cómo convencer a Corea del Norte para que participe.
Fuente: http://www.atimes.com/article/russia-china-plan-north-korea-stability-connectivity/
El presente artículo puede reproducirse libremente siempre que se respete su integridad y se cite a su autor, a su traductor y a Rebelión como fuente de la traducción.

La escandalosa manipulación informativa en la televisión pública española. TVE.



La escandalosa manipulación informativa en la televisión pública española

Aunque no por conocido deja de indignar el que las radio y la televisión públicas españolas, que debieran estar al servicio de todos los ciudadanos, sean utilizadas por este gobierno de mangantes y corruptos para hacer demagogia y burda propaganda, con el agravante de difundir mentiras para intoxicar a la población.

En España, católicos de boquilla y muy rácanos

En España, católicos de boquilla y muy rácanos



La Iglesia Católica y los biempensantes de la derecha afirman sin pudor que España está llena de católicos, aunque eso sí muy, que muy particulares.

Porque es casi de broma decir que la mayoría de los españoles son católicos porque fueron bautizados y se casaron por la iglesia, cuyos templos no pisan más que en fechas señaladas como bodas y bautizos (y eso que la mayoría a los cinco minutos acaba en el bar de la esquina), indiviudos que por suerte para todos hacen menos caso al Papa y a las obligaciones de un verdadero católico que a lo que dice un lama tibetano.

Y si entramos en el terreno económico, la cosa roza el esperpento. En un país en donde “pagar” impuestos religiosos sale gratis total, puesto que marcar la famosa casilla de la iglesia en el IRPF no cuesta nada, cada vez menos “católicos” siguen ese rito inútil. Es más, tal y como se acaba de publicar, cuando los creyentes tienen que rascarse el bolsillo de verdad, dejando dinero en el cepillo de la iglesia, en realidad dejan casi calderilla, puesto que al final sólo un tercio de los ingresos de las diócesis católicas españolas es resultado de las aportaciones voluntarias de los fieles. En resumen, católicos de boquilla y más rácanos que el Avaro de Moliere. 

Cuba frente al huracán del tiempo. Por Javier Gómez Sánchez por La pupila insomne javiergosanchez09@gmail.com

Cuba frente al huracán del tiempo. Por Javier Gómez Sánchez

por La pupila insomne
La Cuba que enfrentó al reciente Huracán Irma es algo distinta a la que recibió los huracanes Michelle en el 2001 y Charley en el 2004. Estos azotaron fuertemente la capital cubana, pero La Habana de aquellos días no es igual a la de hoy. Entre esos años y el actual 2017 su población ha experimentado una serie de cambios.
Esas diferencias, se deben tener en cuenta para enfocar un contexto social impactado por la fuerza de la naturaleza. Mucho más visibles durante los huracanes que han tocado La Habana, en la cual por la concentración de población y su dinámica económica las diferencias referidas son más notables y profundas que en las zonas urbanas o rurales del resto del país
Con la compraventa de viviendas el rostro de varias zonas de la ciudad ha cambiado en este tiempo. Las viejas casas ruinosas que se veían en el Vedado, Santos Suárez  o Miramar, han sido compradas y reconstruidas. Un cambio que no solo ha sido en lo estructural y estético de las construcciones, sino también en la proyección social de los nuevos residentes.
No son pocos los espacios que han ganado en limpieza, orden y tranquilidad. Otros al contrario han visto su vida residencial complicarse por la apertura de un bullicioso restaurante-bar-discoteca o una fregadora de autos. En cuadras donde antes solo había viviendas, ahora se alterna con negocios privados, cuyos propietarios no habitan en el lugar.
En algunas zonas de la capital, cuadras casi enteras han cambiado sus habitantes, o conviven en ellas los antiguos vecinos con los nuevos propietarios. Allí, la vida comunitaria de los trabajos voluntarios organizados por los CDR en la que buena parte de los residentes participaban activamente, se alterna cada vez más en minoría con un estilo de vida individual del otro lado de las rejas tapiadas por la vegetación de los jardines.
En esos lugares, la población formada bajo los valores comunitarios cada vez está más ausente por la ley de la vida. Disminuye o envejece el número de los vecinos que apenas pasado un huracán salen con machetes y escobas a hacer lo que pueden, hasta que llegue un refuerzo mejor equipado. Otro tipo de mentalidad que se va extendiendo, prefiere esperar a que las brigadas de trabajo organizadas por el gobierno municipal o provincial hagan las labores completas.
Al menos en mi entorno, en este huracán he escuchado con más frecuencia expresiones molestas o despectivas acerca de la demora de los trabajos de recuperación, pero al mismo tiempo, apelando a mi memoria es en el que menos disposición colectiva he visto para participar en ellos.
En mi cuadra, solo los 3 pequeños edificios de viviendas en su centro y algún otro vecino mantienen la tradición, comprimidos desde las esquinas por el avance de una ¨nueva clase media¨ o de los que intentan pertenecer a ella.
¿Qué pasará si esas familias ¨a la antigua¨ se mudan? ¿O cuando sus miembros más activos envejezcan más?
Pude ver cómo los dueños de un hostal contemplaban desde el umbral de su puerta a un grupo de trabajadores  municipales que recogían la pesada acumulación de ramas y troncos frente a su fachada. Al terminar, los propietarios quedaron con cara de reproche porque las hojas quedaron cubriendo el parterre. Lo consideraron un trabajo incompleto.
Un compañero de profesión que vive en la Habana Vieja me cuenta que al igual que en épocas anteriores se enviaron pipas de agua para que sus habitantes las recojan en cubos. Pero la zona y sus necesidades no son las mismas, así que entre los propietarios de hostales y restaurantes necesitados del líquido se desató una especie de ¨quién da más¨ por corromper a los choferes para que llenen sus cisternas. Bajo la clásica sentencia de que ¨la oferta no satisface la demanda¨, lo que antes era un acto de algún escaso residente con más dinero que los demás, ahora pudiera ser la capacidad corruptiva de los corruptores la que supera la capacidad de corromperse de los corruptos. Me relata que patrullas de la policía acompañaron el trayecto de las pipas hasta su destino, vigilándolas para evitar los lucrativos desvíos.
De capacidades hablando, no se puede perder de vista que la producción de cuanta cosa necesaria que se pueda fabricar o importar al país, tiene que sortear las dentelladas de una enorme red de acaparamiento, reventa y especulación, al acecho de todo a lo que pueda sacarle alguna ganancia, arrasando las tiendas en contubernio frecuente con sus empleados. Un flagelo que ha aumentado con los años bajo la nula o insuficiente acción de las autoridades.
Así como con la necesidad de no solo alimentar el consumo doméstico y familiar diario, sino suplir el stock refrigerado de miles de restaurantes que, con la lógica de un negocio y por entendible necesidad, intentan cubrirlo para varios días. En condiciones habituales de producción agrícola, importación o disponibilidad de capital ya es una pesada carga para el suministro de hortalizas, bebidas, y otros productos en la ciudad, más aún en la situación posterior a un desastre de una economía que subsiste bajo un bloqueo que hace más difíciles sus importaciones.   
Al parecer el gas por tubería no faltó, gracias a la experiencia de huracanes anteriores. Pero los inevitables cortes de electricidad y agua fueron aprovechados por los de siempre para presentar como antigubernamental una protesta de un grupo de personas en Diez de Octubre -de poca justicia en su exigencia en condiciones como estas- , que circuló en un video en el que no se escuchan consignas contra el gobierno ni se ve violencia y que finalmente se disolvió mediante el diálogo de la policía con los inconformes -algo insólito en un planeta donde no es normal ver a la policía dialogando- hasta que se restituyeron los servicios. A la larga el uso político del video les resultó contraproducente a sus promotores.  En cambio, en los medios que los divulgaron, no se vieron los cientos de miles de personas que salieron a ¨manifestarse¨ trabajando para recuperarse más rápido de los daños.  
Provocaron indignación las instituciones estatales que se negaron a cargar celulares, posiblemente porque nadie les había ¨orientado¨ tener ese gesto. La prensa remarcó a quienes en cambio se orientaron por la sensibilidad y el sentido común.
Ya transcurridos varios días posteriores, mientras intentaba como muchas familias encontrar algunos alimentos y productos, recorriendo las calles donde aún grupos de linieros y telefónicos alzaban postes, policías se turnaban bajo el sol para controlar el tráfico sin semáforos, y obreros comunales levantaban árboles caídos sin descanso, me resultó chocante cómo los empleados de algunas tiendas conversaban, sentados al fresco ante las puertas cerradas, sin poderse comprar las mercancías que con esfuerzo el Estado puso en los estantes, por la excusa de no tener luz y no poder usar la caja registradora. 
Más chocante resultaba el supermercado Zona + de Miramar, cuya gerencia -contando con energía eléctrica, los estantes llenos de mercancía y más camiones descargando- prefirió poner un burdo y gigantesco cartel de ¨CERRADO¨ pintado sobre un cartón para las personas que intentaban comprarlas. Al recriminarle a un empleado si esa era la actitud que se debía tener luego de un ciclón, me respondió que no le importaba. El viento les llevó la responsabilidad social.
Cómo ya funcionó durante el Sandy que arrasó Santiago, pero más con el Matthew que lo hizo con Guantánamo, un circuito de medios financiados en Internet como herencia de la Era Obama intenta sacar el mayor provecho político bajo los preceptos de la neo contrarrevolución.
Con la reclamada y necesaria expansión del acceso a Internet, apenas existente en años anteriores, una derecha que fuera de Cuba destila odio y una maquinaria de producir rumores echa a andar temores más o menos inverosímiles para los que la única protección posible es el pensamiento lógico. Pero alegrándonos de ir viviendo poco a poco en un país donde la gente puede con un chat saber más rápido de sus hijos, hermanos y amigos en Estados Unidos o donde estén, y ellos de nosotros. Informarnos e informar mejor intercambiando fotos y noticias compartidas en nuestros muros es algo cada vez más común.  
En este mapa tan distinto en que se dibujan hoy nuestros huracanes, lleno de tantas cosas nuevas, buenas y no tan buenas, llama la atención que parece ser que donde más participación se pudo ver fue en aquellos lugares más golpeados por ser más pobres. En los pueblos donde las casitas de madera fueron borradas, donde la gente tuvo que sacar lo que tenía por la certeza de perderlo si lo dejaban. Donde llega el Paquete cada semana pero la gente no sabe lo que es pedir una pizza a domicilio, donde no hay cocinas ni baños enchapados en mármol blanco, ni antenas Nano sobre los techos, ni pinitos de barras y estrellas colgando del retrovisor. Donde nadie busca en las tiendas pañales Pequeñín, ni fórmula Nan para sus bebés. Con paredes que cayeron por los vientos, sin splits ni televisores de 50 pulgadas.  
Estas líneas no pretenden ser ni nostálgicas ni pesimistas. Menos aún una apología de la pobreza, que es el huracán de 500 años que debemos superar. Solo intentan sostener que los huracanes de unos días no pueden llevarse la identidad comunitaria y la conciencia social que hemos sembrado para salir de ese otro huracán mucho más largo y más terrible.